Baku Dagnon, la transmisora de secretos

Les copio la necrológica aparecida hoy en La Vanguardia y de autoría de Xavier Aldekoa.

Es una bella pieza que nos recuerda los seres maravillosos y talentosos que hay por doquier. He aprendido gracias a ella algo sobre la historia de los griot, Keepers of Memories, guardianes de memoria. Unos personajes que mantienen y transmiten la tradición oralmente. Me recuerdan en algo los personajes de Fahrenheit 451.

Esta pequeña biografía de Baku Dagnon es una pincelada a la  historia de una  Mali: país de  mutilación de genitales, de  talentos como el de Toumani Diabaté, de producción de algodón, de paisajes de ensueño como los de Dogon, del islamismo transformador y aniquilante como aparece en la extraordinaria película “Timbuktu” de Abderrahmane Sissako. Mali lucha por mantener su historia, su música y sus tradiciones ante el avance destructor del yihadismo.

Se fue Baku Dagnon. Quedó su música
Necrológicas
El secreto mejor guardado de Mali
Baku Dagnon (1948-2015)
Cantante Africana

Si tu sabes quién eres y de dónde vienes,

no harás nunca el mal

B.D.

Necrológicas | 25/07/2015
Xavier Aldekoa

Un griot es una biblioteca en movimiento, un guardián de la historia y la cultura de una comunidad. Su figura es muy respetada en África, donde la comunicación oral es la base de los pueblos, y su trabajo se rige por unas normas estrictas. Según marca la tradición, un djeli o griot debe tener fe en su fuego interior, producto de años de aprendizaje de la historia y costumbres con los maestros del tarik (del árabe tarikh, “historia”), tener confianza en sí mismo y no mentir jamás.

Cuando visita un mecenas, el griot no debe arreglarse en exceso, con joyas o sedas, ni llevar regalos. De esa forma, a refugio de las apariencias, el griot será recompensado realmente por su talento y por su sabiduría. Bako Dangon fue heredera de esa tradición de griots que durante siglos ha recorrido el continente para cantar las raíces de familias, reinos y culturas. “Las joyas son efímeras, el conocimiento de la historia y sus canciones no lo son”, decía. Falleció el pasado 7 de julio en el hospital Point G de Bamako (Mali) pero sobrevive en sus canciones y en el reconocimiento de sus compañeros de África Occidental. De Bako Dagnon se decía que era la cantante a la que más admiraban los demás músicos africanos. En un continente donde la música forma parte de la vida diaria, la reflexión merece una pausa. No llegó a Europa hasta el 2008, cuando grabó en París su primer disco internacional Titati, porque Occidente no siempre abraza las músicas fieles a su origen. Dio igual. En tierras africanas la llamaban “el secreto mejor guardado de la música de Mali”.

De sus 40 años de carrera musical, Bako Dagnon colaboró la mitad en la Ensemble Intrumental National, girando por China y Corea, y grabó decenas de cassetes que han recorrido todos los rincones de Mali. Sus canciones, ancladas en la tradición y la cultura mandinga, la convirtieron en referencia musical y de erudición. Los músicos Ali Farka Touré, Banzoumana Sissoko o el jefe de los griots de Mali, Jeli Bakari Soumano, le consultaban a menudo y pedían que cantara para ellos.
Originaria de Golobladji, una pequeña aldea cerca de Guinea donde aún hoy no hay electricidad, Bako Dagnon creció con sangre griot en las venas. Los Dagnon, considerados como “los griots nobles”, forman parte de una línea de intérpretes que se remonta al siglo XII.
Bako Dagnon no era una niña con buena voz que se puso a cantar canciones. Era una griot africana de los pies a la cabeza. Huérfana de madre a los 7 años y niña maltratada por su familia adoptiva, la pequeña Bako se escapó para estudiar la djeliva (el arte de los griots) con el gran maestro Kele Monson Diabaté. Logró vencer las reticencias del anciano a compartir sus conocimientos y estudió durante años sobre el pasado, la genealogía y la historia local.
Bako Dagnon era la memoria de una forma de vida popular y ancestral que sobrevive aún hoy en una África orgullosa de sus raíces. “Si tu sabes quién eres y de dónde vienes ¿decía Bako Dagnon¿ no harás nunca el mal. El griot que realmente conozca su arte dirá: “tú eres de aquí o de allá, tu padre hizo esto, tu abuelo hizo aquello, así que tú no tienes el derecho de echar a perder este legado”.