La ruta por los molinos de viento de Consuegra y Campo de Criptana

Era una ruta deseada desde hace décadas. No parecía haber nunca el tiempo o quizás es de aquellos lugares que no está de paso a nada y a su vez a todo.

Pero finalmente lo logramos y desde Tarragona nos fuimos hasta el castillo de Alarcón, luego el de Belmonte para finalmente llegar a nuestros primeros molinos, los del campo de Criptana.

Mi primera sensación fue de una felicidad infantil. Esos molinos tienen algo naïve, juguetón que transporta a tiempos pasados. Hay un no sequé bucólico, de una vida campechana idealizada en el imaginario de un urbanita como yo.

Los disfruté, me reí, los fotografíe.